Mito sobre Hèrcules: Anònimo
H�rcules o Heracles es un h�roe mitol�gico reconocido por su fuerza y valor. Era hijo del dios Zeus y de Alcmena. Hera, esposa de Zeus y diosa del matrimonio, no perdon� la infedilidad de Zeus y en venganza envi� dos serpientes para terminar con la vida del reci�n nacido H�rcules. Pero el peque�o con singular fuerza las mat� estrangul�ndolas. Tambi�n se cuenta que siendo joven asesin� un le�n utilizando su piel como capa y la cabeza como yelmo.
Con el paso de los a�os el m�tico h�roe contrajo matrimonio con la princesa tebana Megara con quien tuvo tres hijos.
Hera, por su parte, a�n no olvidaba el enga�o de su marido y ensa�ada en su venganza hizo pasar a H�rcules un estado de locura en medio del cual mataria a su esposa e hijos. Cuando volvi� en si y se percat� de lo sucedido decidi� suicidarse. Pero el or�culo de Delfos le permiti� purgar su falta convirti�ndolo en sirviente de su primo Euristeo, rey de Micenas. En complot con Hera, Euristeo le impuso a H�rcules el desaf�o de enfrentar doce pruebas, conocidos como los "Doce trabajos de H�rcules".
(arriba: Mosaico de malmo con H�rcules del 300 d.C. de un Museo de Siria.)
Los desaf�os:
La primera prueba consist�a en matar al le�n de Nemea, animal que no sufr�a da�o de ninguna arma. H�rcules logr� matarlo utilizando su garrote para atontarlo y despu�s lo estrangul�.
El segundo desaf�o era matar a Hidra, monstruo de nueve cabezas. Una de ellas era inmortal y si le cortaban una en su lugar aparec�an dos nuevas. Para aniquilarla H�rcules quem� los cuellos de las cabezas mortales, para que no crecieran otras y sepult� bajo una roca la cabeza inmortal. Posteriormente moj� sus flechas en la sangre de Hidra para envenenarlas.
El tercer reto era atrapar viva a la cierva con cuernos de oro y pezu�as de bronce.
En la cuarta prueba tuvo que cazar a un jabal� cuya cueva estaba en el monte Erimanto.
En la quinta se le impuso limpiar la suciedad acumulada por treinta a�os por miles de reba�os en los establos de Augias. Para conseguir esto desvi� el cauce de dos r�os y con sus aguas limpi� todo el terreno.
El sexto trabajo fue alejar del lago Est�nfalo a las aves de picos, garras y alas de bronce. Ellas atacaban a la gente y devastaban las cosechas.
La s�ptima prueba, consist�a en recuperar el toro que hab�a enviado Poseid�n para aterrorizar a Creta.
El octavo reto era recuperar las yeguas de Diomedes, rey de Tracias. Estos animales com�an carne humana. Para atraparlas H�rcules captur� al rey y lo ofreci� como alimento a las yeguas y las desvi� hacia Micenas.
En el noveno reto, H�rcules fue ayudado por Hip�lita, reina de las amazonas. Euristeo quer�a un cintur�n y cuando Hip�lita estaba a punto de entreg�rselo, Hera dijo a las amazonas que H�rcules quer�a raptar a la reina. Ellas respondieron con un ataque y H�rcules la mat� y escap� llev�ndose el cintur�n.
La d�cima prueba la realiz� en la isla de Eritia donde deb�a capturar a los bueyes de Geri�n, monstruo de tres cabezas. H�rcules levant� dos grandes columnas, los pe�ones de Gibraltar y de Ceuta, como monumentos a su haza�a.
El pen�ltimo trabajo fue ir en busca de las manzanas de oro de las hesp�rides. �l no sab�a donde estaban y pidi� ayuda a Atlas, padre de las hesp�rides, este decidi� ayudarlo solo si lograba sostener el mundo sobre sus hombros, mientras consegu�a las manzanas.
Finalmente ten�a que capturar al perro de los infiernos llamado Cerbero. Para llev�rselo Hade, dios de los muertos, impuso la condici�n de que H�rcules no usara armas.
La muerte de H�rcules:
Despu�s de realizar las doce haza�as impuestas por Euristeo, H�rcules se cas� con Dayanira. Ella fue atacada por el centauro Neso y el h�roe lo atac� con las flechas envenenadas con la sangre de Hidra. El centauro, antes de morir, dijo al o�do de Dayanira que tomara un poco de su sangre ya que era un poderoso filtro de amor. Ella, enga�ada, le hizo caso y envi� a su amado, que cre�a enamorado de la princesa Yole, una t�nica empapada de la sangre de Neso. Al ponersela H�rcules no soport� el dolor del veneno y se arroj� a una pira funeraria.
Finalmente los dioses lo llevaron al Monte Olimpo y lo casaron con Hebe, diosa de la juventud.




